¿Qué es la cirugía laparoscópica?

La cirugía laparoscópica es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que ha revolucionado muchas de las intervenciones en ginecología. A diferencia de la cirugía abierta tradicional, no requiere incisiones grandes ni exposición directa de los órganos internos al medio ambiente. Esto reduce considerablemente el trauma quirúrgico y mejora la experiencia del paciente.

¿Cuáles son sus beneficios?

✅ Recuperación más rápida: La mayoría de las pacientes regresan a casa en 24 a 48 horas y retoman sus actividades cotidianas en una semana.
✅ Menor dolor postoperatorio: Al evitar cortes grandes, se reduce el uso de analgésicos y la incomodidad después de la cirugía.
✅ Menor riesgo de infecciones y complicaciones: Menos exposición de tejidos, menor manipulación quirúrgica y mejor preservación del entorno interno.
✅ Mejores resultados estéticos: Las incisiones son pequeñas (0.5 a 1.2 cm), siendo una de ellas dentro del ombligo, lo que las hace casi imperceptibles.

¿Qué procedimientos ginecológicos pueden hacerse por laparoscopia?

– Histerectomía (retiro del útero o matriz): Antes implicaba hasta un mes de incapacidad; ahora, el tiempo promedio de recuperación es de 7 a 10 días.
– Cistectomía de ovario (remoción de quistes ováricos)
– Miomectomía (extracción de miomas uterinos)
– Oclusión tubaria (salpingoclasia)
– Tratamiento de endometriosis y tumores ováricos
– Cirugía de cáncer de endometrio (en etapas seleccionadas)
– Corrección de prolapsos del piso pélvico

¿Cómo debo prepararme?

La cirugía requiere anestesia general, por lo que solicitamos:
– Ayuno de al menos 8 horas antes del procedimiento
– Estudios prequirúrgicos (laboratorio y evaluación anestésica)
– En algunos casos, valoración cardiológica o imagenología previa

¿Por qué elegir esta técnica?

La laparoscopia no solo ofrece una recuperación más rápida y menos dolorosa, también permite al cirujano una mejor visualización del área quirúrgica, lo que puede traducirse en una cirugía más precisa y segura.

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